Ortodoncia para niños en Honduras

La ortodoncia infantil no consiste en poner brackets antes de tiempo. En estas edades se trabaja sobre el hueso mientras todavía crece, guiando el desarrollo de los maxilares para que los dientes definitivos encuentren sitio. Es lo que se llama ortopedia maxilar u ortodoncia interceptiva.

Bien aprovechada, esta ventana evita extracciones y cirugías más adelante. Perdida, el mismo problema se corrige después con más tiempo y más dinero.

En esta página

¿A qué edad debe verlo un ortodoncista?

La recomendación internacional es una primera revisión alrededor de los 7 años. A esa edad ya han salido los primeros molares e incisivos permanentes, lo que permite ver la relación entre las arcadas y detectar problemas de crecimiento antes de que se consoliden.

Esa primera visita no significa empezar tratamiento. En la mayoría de los casos la conclusión es observar y revisar cada seis o doce meses. Solo una parte de los niños necesita intervención temprana.

Señales que justifican adelantar la consulta sin esperar a los 7 años:

  • Pérdida de dientes de leche muy temprana o muy tardía.
  • Respiración bucal habitual o ronquido nocturno.
  • Succión del pulgar mantenida después de los 4 años.
  • Dificultad para masticar o morder.
  • Mandíbula que se desvía al cerrar.
  • Dientes de arriba que muerden por dentro de los de abajo.

Las dos fases del tratamiento infantil

Primera fase (ortopedia, aproximadamente de 7 a 10 años). Se actúa sobre el hueso mientras crece: se ensancha el paladar, se corrige una mordida cruzada, se frena o se estimula el crecimiento de un maxilar, se eliminan hábitos. Suele durar entre 9 y 18 meses y termina con un periodo de observación.

Segunda fase (ortodoncia correctiva, tras el recambio dentario). Con toda la dentición permanente ya presente, se alinean los dientes con aparato fijo o alineadores. Muchos niños que hicieron una primera fase necesitan igualmente esta segunda, pero más corta y sencilla.

Que hagan falta dos fases no es un fracaso de la primera: son objetivos distintos. La ortopedia resuelve el continente, la ortodoncia coloca el contenido.

Aparatos que se usan en niños

  • Expansor palatino. Ensancha el maxilar superior aprovechando que la sutura del paladar aún no está fusionada. Es el aparato estrella de la ortopedia y tiene fecha de caducidad biológica.
  • Mantenedores de espacio. Cuando se pierde un diente de leche antes de tiempo, conservan el hueco para que el permanente pueda salir.
  • Aparatos funcionales (tipo Twin Block, Bionator). Modifican la posición de la mandíbula para corregir su relación con el maxilar.
  • Rejillas y aparatos antihábito. Para interrumpir la succión digital o la interposición lingual.
  • Máscara facial. En mandíbulas adelantadas o maxilares poco desarrollados.
  • Brackets parciales. A veces se colocan solo en algunos dientes para resolver un problema puntual.

Qué se gana tratando a tiempo

La ventaja real de la intervención temprana es que el hueso todavía responde. Después del pico de crecimiento, muchos de estos cambios ya no se consiguen con aparatos y requieren compensación dentaria o cirugía ortognática.

En concreto, tratar a tiempo permite crear espacio evitando extracciones de dientes permanentes, corregir mordidas cruzadas antes de que la mandíbula se asimetrice, reducir el riesgo de fractura de incisivos superiores muy protruidos y mejorar problemas de respiración y fonación asociados a un paladar estrecho.

Precio de la ortodoncia infantil en Honduras

El tratamiento infantil se presupuesta distinto al de un adulto, porque a menudo son dos tratamientos separados en el tiempo:

  • La primera fase de ortopedia —expansor, aparato funcional o mantenedor de espacio— tiene su propio coste, que varía bastante según el aparato.
  • El periodo de observación entre fases, con revisiones periódicas de bajo coste.
  • La segunda fase correctiva con brackets, ya en la adolescencia, que se presupuesta aparte.

Al pedir presupuesto conviene preguntar si cubre solo la primera fase o también la segunda, y qué coste tienen las revisiones del periodo intermedio. Vale la pena tenerlo en cuenta: la ortopedia a tiempo suele evitar extracciones de piezas permanentes y tratamientos más largos después. El método de comparación está en cómo se calcula el coste de la ortodoncia.

Preguntas frecuentes de madres y padres

¿No es mejor esperar a que salgan todos los dientes?

Para alinear, sí. Para corregir el crecimiento de los maxilares, no: esa ventana se cierra. Por eso la revisión a los 7 años es de diagnóstico, aunque el tratamiento se difiera.

Hay presión y molestia los primeros días tras colocarlos o activarlos. Los niños suelen adaptarse antes que los adultos.

Sí, tras unos días de adaptación. Con expansores y aparatos de paladar es habitual un ceceo transitorio.

Sí. La ortopedia trabaja sobre el hueso, no sobre los dientes, y precisamente por eso se hace en dentición mixta.

En aparatos removibles el tratamiento no avanza. Cuando la colaboración es dudosa, se prefiere un aparato fijo que no dependa de recordar ponerlo.

En muchos casos sí, pero la segunda fase suele ser más corta y evita extracciones que habrían sido necesarias sin la primera.

Entre 9 y 18 meses de aparato activo, seguidos de revisiones periódicas hasta el recambio completo.

Agenda la primera revisión de ortodoncia

Si tu hijo tiene 7 años o más y aún no ha visto a un ortodoncista, una revisión de diagnóstico basta para saber si hay que actuar ahora o simplemente vigilar.