Corrección de mordida en Honduras

Tener los dientes alineados y tener una buena mordida no son lo mismo. La alineación es cómo se ordenan las piezas dentro de cada arcada; la mordida, u oclusión, es cómo encajan las dos arcadas entre sí al cerrar. Se puede tener una sonrisa recta y una mordida defectuosa que desgasta los dientes y sobrecarga la articulación.

Corregir la mordida es la parte menos visible y más importante de un tratamiento de ortodoncia, y la que suele ocupar la mayor parte del tiempo.

En esta página

Tipos de maloclusión

Mordida profunda. Los dientes superiores cubren en exceso a los inferiores al cerrar, a veces por completo. Provoca desgaste de los incisivos inferiores y, en casos marcados, que estos lastimen el paladar.

Mordida abierta. Los dientes anteriores no llegan a contactar, queda un hueco al cerrar. Dificulta cortar alimentos y suele asociarse a interposición lingual o succión prolongada.

Mordida cruzada. Uno o varios dientes superiores muerden por dentro de los inferiores. Si es unilateral, la mandíbula se desvía al cerrar y con los años puede generar asimetría facial.

Resalte aumentado (clase II). Los dientes superiores quedan muy adelantados respecto a los inferiores. Aumenta el riesgo de fractura ante un golpe.

Prognatismo (clase III). La mandíbula queda por delante del maxilar. Es la maloclusión con mayor componente hereditario y la más dependiente del crecimiento.

Apiñamiento y desviación de líneas medias, que a menudo acompañan a las anteriores.

Por qué conviene corregirla

Más allá de la estética, una mordida descompensada tiene consecuencias acumulativas:

  • Desgaste dentario por contactos que reciben más carga de la que les corresponde.
  • Fracturas de esmalte y de restauraciones en los dientes sobrecargados.
  • Recesión de encías asociada a fuerzas oclusales mal distribuidas.
  • Dolor muscular y articular, con relación compleja pero documentada con la disfunción temporomandibular.
  • Dificultades de masticación y, en mordidas abiertas, de fonación.
  • Traumatismos en incisivos superiores muy protruidos.

Cómo se corrige según la edad

En niños. Se actúa sobre el hueso mientras crece, con expansores, aparatos funcionales o máscara facial. Es la única etapa en que se puede cambiar de verdad la relación entre los maxilares. Ver ortodoncia para niños.

En adolescentes. Se combina el aprovechamiento del pico de crecimiento con aparato fijo y elásticos intermaxilares. Es el momento de máxima eficacia.

En adultos. Sin crecimiento, la corrección se hace por compensación dentaria: se mueven los dientes para que encajen aunque los huesos mantengan su relación. Cuando la discrepancia esquelética es grande, la solución completa pasa por cirugía ortognática combinada con ortodoncia antes y después de la intervención. Ver ortodoncia para adultos.

Recursos que se emplean

  • Elásticos intermaxilares. Gomas que el paciente coloca entre arcadas. Corrigen la relación anteroposterior y dependen por completo del cumplimiento.
  • Microtornillos de anclaje. Pequeños tornillos temporales en el hueso que permiten mover unos dientes sin desplazar otros. Han ampliado mucho lo que se puede lograr sin cirugía.
  • Levantes de mordida. Resinas que impiden que los dientes contacten mientras se corrige una mordida profunda o cruzada.
  • Arcos con dobleces específicos y resortes para movimientos concretos.
  • Extracciones selectivas cuando la discrepancia de espacio no admite otra solución.
  • Tallado selectivo al final, para afinar los contactos.

Los alineadores también corrigen mordidas leves y moderadas, con auxiliares. En maloclusiones severas el aparato fijo sigue siendo más predecible.

Precio y duración

Corregir la mordida no se cobra aparte: forma parte del tratamiento de ortodoncia. Lo que hace es situar el presupuesto en la parte alta o baja del rango de la técnica elegida.

Un caso que solo necesita alinear con la mordida ya correcta es el escenario más económico. A partir de ahí, cada elemento añade: los elásticos intermaxilares alargan el tratamiento y por tanto el número de controles, los microtornillos de anclaje se presupuestan por unidad, y las extracciones selectivas se cobran por pieza.

El salto grande está en los casos quirúrgicos: cuando la discrepancia es esquelética y requiere cirugía ortognática, el presupuesto conjunto de ortodoncia y cirugía maxilofacial es de otro orden de magnitud, e interviene un segundo especialista. Por eso el estudio, que distingue el problema dentario del esquelético, es lo que determina de verdad el coste. Ver cómo se calcula el coste de la ortodoncia.

Preguntas frecuentes

¿Se puede corregir la mordida sin brackets?

En casos leves y moderados, con alineadores y auxiliares. En maloclusiones esqueléticas marcadas, no: se requiere aparato fijo y, a veces, cirugía.

La relación existe pero no es lineal. Hay personas con maloclusiones severas sin síntomas y personas con oclusiones correctas y dolor. Se valora caso por caso.

Una intervención que reposiciona los huesos maxilares. Se reserva para discrepancias esqueléticas que la ortodoncia sola no puede compensar, y siempre va acompañada de ortodoncia antes y después.

No de forma aislada. La oclusión depende de la posición de cada pieza, así que ambas cosas se trabajan a la vez.

Cuando el plan los incluye, sí, con las excepciones que indique el ortodoncista. Es el elemento del que más depende el resultado y el que más se incumple.

Sí, por eso la fase de retención es obligatoria y prolongada.

Haz que valoren tu mordida

Un diagnóstico oclusal determina si el problema es dentario o esquelético, que es lo que decide si basta con ortodoncia o hace falta un abordaje combinado.